El detector de movimiento 869 es un dispositivo de infrarrojos pasivos (PIR) diseñado para detectar movimientos dentro de una habitación y enviar señales por radio a los terminales de teleasistencia de Tunstall. Está especialmente diseñado para entornos donde es esencial monitorizar la actividad, adaptados a las necesidades específicas de cada persona usuaria.
Permiten detectar tanto la actividad como la inactividad de una persona. Gracias a esto, es posible ofrecer la atención necesaria, ya sea de forma reactiva, proactiva o incluso anticipándose a posibles situaciones. Este tipo de solución es especialmente útil para personas con condiciones como demencia, epilepsia o diabetes.
El detector de movimiento se instala en la pared, dentro de la vivienda, y se conecta a un terminal de teleasistencia de Tunstall. Cada 30 segundos, el detector envía información sobre los patrones de movimiento de la persona usuaria, lo que ayuda a confirmar que se encuentra bien